sábado, octubre 25, 2008

Satélites





I Fragmento / II La luna más cercana / III Nuevo fragmento



Un satélite gira solo, lejano, desarticulado, a oscuras. Flota siempre. Flota y gira.


(Ok. No está solo y es la idea detrás del concepto: existe en función de algo generalmente más complejo. Yo, de algún modo, prefiero darle vida (así sea solitaria) a pensarlo como un apéndice.

domingo, octubre 19, 2008

Observo con agrado cuán mundana es mi fantasía, lo fácil y posible que parece. Pero presencio con auténtico terror cómo y cuánto me alejo de ella cotidianamente.

Yo no vivo aquí. Yo funciono en otro plano del cual no sé volver sana y salva. El viaje entre un sitio y otro es siempre escandaloso, atropellado, torpe y catastrófico. Hay una grieta entre ambos territorios que me confunde; pasar de uno a otro es parecido a despertar abruptamente después de apenas comenzar a dormitar. Un desfase absoluto que toma algunos minutos corregir, cuando esto es posible.

Anoche el espacio cobró algo de vida. Fue agradable, aunque no me correspondiera. (Te) escuchaba a distancia; un barullo cómodo, amigable, agitado por momentos, distraído en asuntos prescindibles que insisten en parecer importantes por el bien de la reunión, de la camaradería. De eso se trata, supongo; de convocar almas y sentidos en torno a lo banal -que al final, todo lo es- y observarlo, manosearlo en conjunto. Llamémosle compañía, entonces.

Así, en otro cuarto, con otras personas, riendo y pasando un buen momento muy merecido, te quise, mucho. Te extrañé pronto, pregunté dos o tres cosas, no hallé respuestas, me revolví un poco y volví a dormir. El episodio se repitió un par de veces más y yo cada vez amanecía a la vigilia en el mismo punto en el que me había quedado antes. Los rumores seguían ahí; yo me preocupaba por recuperar tu voz, por distinguirte, por entenderte. Así, a distancia, pareció más fácil.

Llevo un par de horas despierta, aquí pero en otra parte, evaluando qué es irremediable, qué no. "Reducción de daños", he dicho un montón de veces para referirme a una forma de estar en el mundo sabiendo que uno pervierte, contamina, degrada las cosas y a los otros. Se trata de cómo hacer el menor daño posible dado que no se puede evitar herir y molestar; cómo evitar reparaciones mayores, cómo compensar mi nocividad. Si no he de hacer feliz a nadie, cómo no hacerlo desgraciado; si no he de trascender por mi talento y generosidad, cómo hacerme fácilmente olvidable.

Ser ausencia parece una salida, pero no la quiero.

¿Cómo hacer para no tener que escuchar(te) detrás de las puertas?

lunes, octubre 13, 2008

El impulso de escribir ha sobrevenido varias veces durante el día. Por una cosa u otra no lo he hecho. Ahora dispongo sólo de media hora para decir, con suerte, la última ocurrencia antes de dormir para despertar a mi cada día menos nueva rutina.

En algún momento del día leí que cierto personaje, cuya trayectoria conozco relativamente a través de su blog, mudará de vida para construir una nueva junto a otro personaje que cualquier lector de dicho blog también ha de conocer, dado que las referencias a ella son nítidas y absolutas. En este caso, el arreglo incluye también a hijos previos y mascotas. Se trata, pues, de lo que quienes nos dedicamos a asuntos tan poco nobles como poner nombres a las cosas llamamos un hogar “reconstituido”.

Bueno, el dato no tiene la menor importancia. El caso es que cuando leí la noticia me entusiasmé mucho. Pensé largo rato en los intentos, en los pasos, en los comienzos. Luego el ánimo se me enturbió comprensiblemente. Pero es bueno, reconfortante ver que alguien, siempre, en alguna parte del mundo, está tratando de pegar las piezas, de crear sentidos. Quizá lo haga por primera vez, quizá haya aprendido algo en el camino, quizá sea la última vez que trate y aún no lo sabe, pero lo hace. Y por unos minutos eso bastó para conmoverme.

Ya después habría tiempo para el cinismo, santo de mi pobre devoción.

Time out.

lunes, octubre 06, 2008

Como cada tanto, hoy llega el tiempo de sentir que inevitablemente todo ocurrirá de nuevo.