Ni recuperar, ni sustituir ni dejar ir. No hay opciones con respecto a ti. Silencio. Busco poco las fotos. Hablo poco del asunto, básicamente porque el aire se me ha quebrado un par de veces y me descubro sorprendida. N., con toda su psicología, insinuó que era "extraño" que se despositara tanto en un animal. Es posible. Recuperé una parte de esta fotografía. Casi lo mismo pero distinto. El que mira volvió a ser el mismo pero otro. La función de los objetos la van cumpliendo otros nuevos, o a veces los mismos, pero diferentes. Yo voy siendo otra pero la misma. Me pienso menos, me gusto más. Faltarías tú, que también has de ser el mismo pero nuevo, con memoria nueva. Ojalá no nos recuerdes.
P.