domingo, julio 30, 2006

Uno, dos, tres... testeando

Esto es lo que pasa cuando le entras al juego de alguien que se autodenomina Conflictiva y te sugiere un test de personalidad: te encuentras con tu suerte... ¿Será?
"makes plans and sticks to them (si así fuera...), easily moved to tears (...), prefers organized to unpredictable (nomás de un lado), easy to get to know (también, nomás de un lado), clean (), orderly (ok), easily frustrated (me frustro nomás de leerlo), heart over mind (caliente, caliente...), prefers to finish things ahead of schedule (no, pos de preferir, sí...), always on the go (no importa que no sepa a dónde), organized (nooo!!), tense (cual cuerda floja), easily hurt (sufro, sufro, sufro), prone to panic (no, no es cierto, no es verdad!!!, auxilioooo!!), religious tendencies (naaaa), gregarious (pos depende), open (de mente, que conste), punctual (minutos más, minutos menos), perfectionist (hasta la parálisis), realist (si fuera realista no me frustraría con facilidad, no? Mis percepciones y expectativas siempre estarían acorde con lo posible, lo cual no sucede), narcissistic (sí, pero en sentido inverso), worrying (sí. Desafortunadamente mis preocupaciones son, dicen, imaginarias), values rules and regulations (las que me convengan, cuando me convengan), uninterested in science (pues entonces llevo ocho años en el camino equivocado), competitive (mal y malamente), interested in others (dicen que no, dicen que sólo en la medida de mi egoísmo), always prepared (for what?), aggressive (only when offended y en algún lado debería decir que me ofendo fácil), fears doing the wrong thing (y siempre termino haciéndola), generous (cuando quiero), helpful (cuando puedo), hard working (yaawwnnn...), (un)productive, socially skilled (no, destaco por mi torpeza), ambivalent about theoretical discussions (ah, con razón my lack of interest in science), strong sense of purpose (pero de nada me sirve porque, también me dicen, tengo fuertes problemas en acordar medios y fines), likes to lead (the voices in her head), apologetic (ad nauseam), finishes most things they start (mentira), not scientific (y dale...), dislikes science fiction (pos así como dislike no, ni fu ni fa), spends more time in group activities than solitary activities (nel), not mystical (pero sí mágica-cómica-musical), not manipulative (pero qué tal manipulated...?), traditional (no entiendo, ¿como conservadora? Pos no que muy open), emotional (assshh... sí), fits in most places (medio a güevo y a empujones), feels best when romantically involved (ay, pos quién no!), prefers the familiar to the unfamiliar (tradicional y familiar, como las fiestas octubre o las chaparritas del naranjo), (hardly) motivated, prefers to do things with others... (claro, de hacerlo sola a hacerlo con alguien más, pues con alguien más, ¿no?)"


P.

lunes, julio 24, 2006

Y con ustedes...

(Los dos o tres que me lean...)

Taraaaánnn...




No me la podía creer hasta que no comprara la guía roji del D.F. Para un monstruo de ciudad, un monstruo de guía: gorda, pesada, rotunda y carísima.

Ciento y tantos mapas, 84, 700 calles y avenidas, 5,850 colonias ¡con código postal!, 1,250 sitios de interés, líneas del Metro, sentido de las calles (porque hasta cuando camino voy en sentido contrario) yyyy…. lo mejor: ¡incluye segundos pisos!!! Jajajaja, una ma-ra-vi-lla.



Tenerla me provoca sentimientos encontrados, hace que me sienta segura, ubicada y, al mismo tiempo, perdida de antemano entre tantas hojas. Allá voy…


Por aquí voy a andar. Ya sé, pésima foto con mi lupita de la guía roji. La idea parecía buena...

El clima no es el mejor para el viaje de hoy por la noche. Se pronostica llovizna y tos de perro persistentes (la flema está agarrada hasta con las uñas, bullo como cafetera cuando respiro hondo... sorry, mucha información), noche de aire acondicionado y traqueteo, despertar (suponiendo que se durmió) abrupto.

Harta cosa que hacer y yo aquí peleándome con blogger...

P.

jueves, julio 20, 2006

Shadowboxer

Cómo hace uno para dejar de leer blogs?
... ciertos blogs... por lo menos...
Cómo hace uno para escapar de lo que es público sin aislarse...
para dejar de buscar, encontrar y seguir las pistas
Cómo hace uno para abstraer la incomodidad que se cuela a algo todavía disfrutable
Cómo hace uno, sin voluntad, para alejarse del dolor
para tomar las cosas como son, como dicen que son, como me dicen que son
Cómo es que sigo aquí si desde hace tiempo sabes que no valgo la pena...
Cómo hace uno para decir "¡acércate a mí!" sin pedirlo por favor
para que se escuche el temor en "el problema de que te acerques es que te alejas"...



para guardar silencio, total, de una vez, para siempre
para salir con dignidad después de tanto arrepentimiento
para reconocer una presencia gozosa, grácil, entrañable, sin temerle
para dejar de ver ladrones y abismos, para dejar de defenderse
para recibir en vez de rechazar, para asimilar, para proponer, en lugar de temer, ahuyentar, invitar al abandono
para responder si no se escucha la pregunta
para tragar un nudo, dos, tres nudos
para que el mundo, la gente, no sea una amenaza...
para que lo quieran
para saber querer
para creer en alguien
para creer que esto no me pasará siempre igual
para convencerme de que aunque esté en mí, alguien puede ayudarme
... y un día lo voy a encontar...
como tú, como todos
porque todos buscamos
porque todos nos preguntamos cómo
porque te pregunté cómo
P.

domingo, julio 16, 2006

Bitácora de un temblor


Estoy en uno de esos estadios de ansiedad contenida, de agobio suspendido, adormecido por las horas inevitables de todos los días. Las cosas van muy lentas, y yo con ellas. No sé bien por dónde comenzar a apresurarlas. Más de una vez me he despertado en la madrugada porque empiezo a soñar la lista de pendientes. Ya en absoluta vigilia transpiro y doy mil vueltas en la cama. Pero, de algún modo, lo que contiene mi histeria es una absurda confianza en no sé qué. Ignoro de dónde sale o cómo llegó a mí, pero pareciera haber algo que me dice que todo va a estar bien, que cuando por fin se unan los engranes adecuados, la maquinaria se moverá casi solita. Algo me dice que necesito un empujoncito nomás... ¿Qué tendrá que ser? ¿Un terrible descubrimiento?, ¿una pelea imposible?, ¿un sueño? ¿Qué termina por desencadenar los exilios? Como siempre, falta la gota que derrame el vaso.
En realidad todo se reduce a detalles. Los grandes temblores no son más que una sucesión de movimientos casi impercetibles (hoy ando muy tiranetas; baratas, pero netas... digo yo). Nada más sencillo que comprar un tercio de cajas y empezar a guardar cosas en ellas, tirar lo tirable, acordar más de un futuro desacuerdo y olvidar más de un recuerdo. Minucias que si bien no son los antecedentes del temblor, por lo menos me dan la sensación de ir construyendo la conmoción.
Los grandes asuntos siguen siendo los mismos: vender (más bien, acomodar) las cosas, dejar al perro, gestionar el crédito, conseguir el nido en el D.F. Sobre lo primero estoy asombrada por varios flancos. En primer lugar, me sorprende (y no sé bien porqué) mi escasez de contactos, lo reducido del mundo de mis relaciones. Luego, me doy cuenta de que muchos de mis amigos no se han independizado y, por lo tanto, viven de los "activos" de sus progenitores. No necesitan nada de lo que tengo. O bien, ya se independizaron y han logrado acumular lo necesario a una velocidad luz. Muy industriosos, mis amigos.
El asunto del perro parece tener más de una posibilidad, ninguna que me convenza del todo. Lo ideal sería, ya se sabe, que mi madre se quedara con él, alternativa a la que se niega rotunda. Me detiene en cuanto empiezo a hablar de eso, dice que ya sabe para dónde voy; yo digo que no tiene ni idea. No puedo negar que me siento un poco defraudada, pero de algún modo entiendo. Seguí masticando la idea de pedirle que lo albergue sólo por un tiempo, pero cuánto y para qué. En caso de que logre encontrar un lugar con jardín -lo cual parece más que improbable- ¿de veras pienso que lo que necesita La Bestia es más espacio que presencias?, ¿de veras creo que un lugar puede hacer que el perro prescinda de mí? Lo que necesita el buen Cuquete es alguien que lo cuide y quiera incluso más de lo que yo lo hago ahora.

El crédito ahí va. Los plazos se van cumpliendo uno a uno y ya tengo casi todos los papeles: ya fui al RPP (cuatro horas para decirme que mejor al ratito), ya hice el Toefl (compruebo que la disciplina, aun mínima, todavía me rinde frutos). Descubro lo irracional de mis miedos a meterme en asuntos novedosos. En efecto, la burocracia es de espanto, pero de nuevo, los plazos siempre terminan por cumplirse. Hay un pero, cómo no. Mi papá no puede obtener vía internet su reporte especial de crédito: su vida no cuadra con lo que la institución sabe de él. Aparentemente mi padre, enemigo asérrimo de los créditos, se hizo de uno sin enterarse. Yo no puedo hacer nada; obviamente no tengo acceso alguno a información ajena, lo cual me parece bien. Sólo él puede provocar este temblor. Pero está de vacaciones, regresa después del cierre de la convocatoria y no sé si he sido suficientemente clara sobre la necesidad de que se tome un tiempito entre una carretera y otra y solucione el asunto. Padre, si estás ahí, pliiissss!!!

Sobre la vivienda en "la capital" (ay, de veras se la creen), el panorama no parece tan oscuro. Según el mentado Segunda Mano hay opciones. Ya sé cuál debe ser mi radio de acción, del cual no me debo salir si quiero sostener la estrategia. Lo más importante es que, aparentemente, podré empatar mi limitado presupuesto (y más si no me dan el crédito) con mis necesidades. Sin embargo, hay un asunto que debería tenerme inquieta y no lo estoy. Y entonces ése es el problema, que siga creyendo que todo lo voy a poder solucionar en el último minuto: seguramente necesitaré un aval con propiedades en el defecoso y no sé por dónde darle. Ahora que lo escribo (¿para esto servirá...?) pienso en Mencho, pero cómo llego veintitantos años después y le digo "quihubo tía, ¿te acuerdas de mí? Fíjate que necesito un favorcito... ¿me prestas las escrituras de tu casa?". Pos no... ¿o sí?... Sabe...

Lo que parece claro es que no me iré en la primera semana de agosto, sino hasta la segunda a más tardar. La idea original era (y trataré de que siga siéndolo) no llegar muy cerca del inicio de la maestría, sino tener tiempo para aclimatarme o aclimorirme, para acostumbrarme al monstruo y que él se acostumbre a mí.

Se me olvidaba (y quizás no sea gratuito): tengo que terminar el capítulo del libro para el trabajo. Ya mero, ya mero. Si dejo de perder el tiempo escribiendo posts, chance y acabo ahora (¡¡¿¿???!!!). Ayer logré avanzar algo, sobre todo en términos de claridad conceptual, pero todavía me falta escribir otras cinco cuartillas y borrar 15. Va.

Qué nece(si)dad ésta de escribir la mente para organizarla. Lo que se debe planear no es el temblor, sino los pequeños testereones.
P.

jueves, julio 13, 2006

Lo de siempre


Mi problema no es ser así;
mi problema es no ser distinta.
Mi otro problema es que me importa.
Disciplina. Estoy segura que la tenía. E insisto en creer que si recontruyo el momento en que la perdí podría ir a recuperarla. Ahora recordaba a la niña que cargaba con los cuadernos hasta en el baño -cuando la niña también podía ir al baño con normalidad. No tengo estructura. La tuve cuando nada dependía de mí. Cuando la estructura eran los demás. El día en que me soltaron...
Ha sido lento, paulatino. Primero se deja de disfrutar. Luego uno sólo funciona. Al final ya ni eso. Y el tiempo sigue pasando. Y uno sigue envejeciendo. Y no se puede creer que se vaya en franco retroceso. No se puede creer que la niña pudiera darnos dos o tres lecciones. ¿Cuál es el punto?, ¿el gozo? ¿Cuál es la clave de la constancia, del orden, de la estructura? A mis 26 sólo aspiro a cumplir una rutina. Creo que eso, el orden, es lo que más me entusiasma de mis planes futuros. Volveré a lo determinado, al rigor, a las jerarquías, a los horarios, a la institución. Quiero enajenarme ahí, abandonarme a lo ajeno, cultivarme hacia afuera.
No estoy en condiciones de hacerlo hacia adentro. No es el mejor momento. El que se avecina tampoco parece adecuado para la búsqueda interna. Jamás lo he hecho bien y de un tiempo para acá resulta demasiado doloroso, por eterno, por inútil, por estéril. Quisiera saber si estuve en algún lugar, en algún momento. Sólo quiero irme a recoger. Ésta no quiero ser yo.
Pues sí, habemos gente que no crecimos para la libertad. Nos confunde, nos dispersa. Nos fragmenta. O no. Quizás son los seres previamente fragmentados los que no pueden crecer en libertad. La integración no es algo construido en cautiverio. Y quizás sólo en libertad puede existir la congruencia, la unión de las partes. Sólo ante las opciones se decide; sólo en libertad se escoge. Sólo ante la posiblidad del caos se construye el orden. ¿Dónde está el contrario que necesito para existir?
Me toca re-educarme. Me toca saberme capaz de descubrir sin guía. Me toca unir mis fracturas, esforzarme, obligarme al orden. Me toca ser yo y también la del espejo. Me toca ser honesta. Viene la mía.
P.

domingo, julio 09, 2006

En venta

Por si algún despistado cae por aquí y le interesa algo de lo nuestro...

www.flickr.com/photos/palomaymanuelenventa

P.